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NEMROD Amics

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Publicado: Lun Ago 27th, 2007 08:17 am |
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Lunes, 27 de agosto de 2007 Actualizado a las 01:08
EL TELESCOPIO
El PP balear bajo observación psiquiátrica
ROMÁN PIÑA HOMS
Me encantó. Lo leí varias veces. Me refiero al artículo del psiquiatra Miguel Lázaro, diagnosticando la enfermedad que atraviesa el PP balear al día de hoy y recomendándole la terapia adecuada para que supere su postración. ¿Exagera? La verdad es que estas últimas semanas se habla mucho de los problemas del PP y más bien poco de los primeros gestos del Gobierno de Francesc Antich, que aparece como político moderado, y en todo caso apagafuegos de ciertos pirómanos del nacionalismo, unos señores que comienzan a ofrecernos alarmantes signos de su impaciente y nunca satisfecho fervor patrio.
¿Por qué este interés por la suerte del partido ganador en las últimas elecciones, pero que no gobierna? Pues porque constituye la franja más amplia del electorado de las Islas -el doctor Lázaro la sitúa en el 46,6%- y su pura y simple presencia garantiza a la ciudadanía, como mínimo, algo que se llama posibilidad de alternancia, o sea nada más y nada menos que estabilidad democrática. Con un PP desmochado y a la deriva, perdiendo electorado por su derecha y por su izquierda, sobran razones para creer en la imposibilidad de alternativa política a corto plazo al actual y en gran medida improvisado Gobierno de Progrés, lo que sería preludio de desgana y abandono de labor opositora, y no precisamente por lo bien que gobiernan los que mandan, sino por la incapacidad de permanecer sometidos al marcaje y control de aquella parte de la ciudadanía -el 46% decíamos- que no tiene por qué permanecer silenciosa, puesto que al contrario de ciertos sectores y terminales mediáticas, no constituye el segmento social que les debe favores y consiguiente fidelidad.
Que el PP ha sufrido un golpe terrible, de estos que dejan más que aturdido, máxime cuando no se lo esperaba, fiado por una brillantísima labor de gobierno, es algo que no necesita de diagnóstico psiquiátrico. Lo hemos detectado todos. Otra cosa es que nos hayamos percatado de sus causas, y más difícil es que hayamos acertado en la medicina para su pronto restablecimiento. Quizás para esto último, nada mejor que leernos un par de veces el excelente artículo de Miguel Lázaro; un artículo al mismo tiempo que excelente, sobre todo oportuno, puesto que se está imponiendo ahora para el PP, la ineludible fase de la cura de humildad que acompaña a todo fracaso, y con ella la paciencia de tener que escuchar todo tipo de vaticinios, análisis y lecciones, unas honestas, otras envenenadas, y desde luego todas ellas procedentes de los más variados ámbitos, dado que alcanzada la presente situación cualquiera se considera con derecho a predicar y a ser escuchado.
La prédica, o digamos para ser más exactos, el diagnóstico del psiquiatra, ha sido lo que se dice impactante, pero el PP ha de estar preparado para recibir lecciones desde otros campos, como el mediático, o sea el de los voceros de la comunicación; el no menos peligroso del puro pragmatismo de quienes desean pronto gobernar o colocarse en los mejores puestos, y por qué no también el de los intelectuales, que juegan a lúcidos y desinteresados, pero sabe Dios lo que andarán buscando. De todos tendrá que estar pendiente el PP. Jamás sobrado, y en cualquier caso siempre dispuesto a escuchar y analizar. Recordemos que como siempre, abriendo brecha, el debate lo comenzó este mismo periódico -EL MUNDO- al recoger las declaraciones de Miquel Ramis hará un par de semanas, que supuestamente inoportunas, de hecho desencadenaron las mil opiniones de políticos y ciudadanos de a pie. Ya escribí en su día, apenas concluido el recuento electoral que permitió el ensamblaje de todos los partidos del Pacte para desplazar del gobierno al PP, que a éste le había llegado, más que la hora de las estrategias, la de las ideas, para arroparse del sólido bagaje que debe cohesionar al amplio partido de centroderecha que es y aspira a seguir siendo. En este mismo sentido ha insistido días pasados Antonio Alemany en dos lúcidos artículos. Y me ha llamado la atención la reflexión mordiente de Sebastián Urbina, fustigando al PP, al que califica más que como partido popular, como Partido del páramo ideológico, observación que bien está para remover conciencias abotargadas, pero que no comparto, a no ser que en el páramo los pongamos a todos, los de izquierdas y los de derechas, ya que la pérdida de ideología es característica común de la partitocracia, por lo que tales artilugios, parecen sólo ser de izquierdas o de derechas en base a su ubicación espacial. ¿Acaso para la izquierda, perdido el marxismo y la acracia liberal, esto de haberse reconvertido en defensores de las ballenas desprotegidas, de la estabilidad climática, o de las identidades nacionales, coqueteando con todo trasnochado nacionalismo al que sumar sus votos, obedece a un sesudo fortalecimiento en el campo del pensamiento?
Y no se ría la derecha. No hará más de dos días escuchaba a un alcalde del PP, Gabriel Matas de Montuïri, reclamando para el PP balear el marchamo de partido regionalista «puesto que no le queda más remedio». Triste consejo. ¿No le queda más remedio para qué? El PP es un partido esencialmente estatal. Como partido estatal lo que debe defender es su cohesión dentro del Estado, un Estado por cierto que consagra las autonomías regionales. Pero si lo que quiere el PP es jugar a partido regionalista, ha de dejar de ser en esencia lo que es. Ha de pasar a ser otra cosa -algo absolutamente lícito- y ya veremos cómo le va. Lo que no puede hacer es estar en todas las apuestas, perder la propia identidad, con tal de ganar votos. Esto se paga caro. Experiencia más que reciente tenemos. Y es que, volviendo a lo del psiquiatra, el golpe ha sido tan duro, que es perdonable que cualquier político pepero, incluido su alcalde de Montuïri ande algo grogui. Sin embargo el tiempo para la recuperación tiene sus límites, y una cosa es reflexionar, arroparse ideológicamente, replantearse estrategias, y otra el desacelerón y la pelea de gallos; una pelea para la que sobrarán espectadores, pero que para el final, el balance más que vaticinable será el de «todos muertos».
____________________ NEPTUNO SEA SIEMPRE LOADO POR DEJARNOS ESTAR EN SU REINO. MIS POSTALES DESDE EL REINO DE NEPTUNO EN:http://xatmallorqui.com/coppermine/index.php?cat=10009
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