tribuna Inocencio F. Arias
Europa gira a la derecha
Domingo 11 de mayo de 2008
«Spain is different». Hace días se publicaba una seria encuesta europea que mostraba que los ciudadanos de diversos países del continente, que hace un año consideraban que Estados Unidos era el país que más problemas creaba a la paz mundial, estiman ahora que la mayor amenaza procede ya de China. La impresión era generalizada en Europa con una excepción, España. Nosotros aún estamos convencidos de que el mayor peligro para la tranquilidad del mundo proviene de Washington. Curiosa singularidad.
Menos chocante, pero también reseñable es nuestro momento político. En fechas en que la izquierda aumenta aquí su ventaja electoral, Europa va girando a la derecha. En Francia y Alemania está en el poder y, casi coincidiendo con el triunfo socialista en nuestra tierra, ha llegado la vuelta de Berlusconi en Italia. Un éxito que aquí habrá sido visto con condescendencia y chufla en más de una tertulia progre, pero que es incontestable: Berlusconi, ridiculizado aquí, ha ganado ya tres elecciones italianas. El corrimiento a la derecha de su país se consolida con la elección a la alcaldía de Roma. Por primera vez en quince años el consistorio romano no será controlado por el centroizquierda. Gianni Alemanno, del partido neofascista Alianza Nacional, es el nuevo alcalde. Los romanos parece que estaban cansados del aumento de la delincuencia y de los impuestos.
Si Francia, Alemania e Italia se han movido en una dirección, faltaba Gran Bretaña. Las elecciones locales de esta semana son un aviso en el mismo sentido. Los laboristas han sufrido en Londres una debacle sin precedentes. Han perdido la alcaldía, después de ocho años del reinado de Livingstone, quizás el político más progre de los laboristas. El margen ha sido amplio, 53-47, y el nuevo alcalde, Boris Johnson, un tipo pintoresco de 43 años que en algún momento se ha opuesto al acuerdo del medio ambiente de Kioto, pero que ha procurado distanciarse de la imagen del político conservador rancio, ha obtenido un triunfo que es un shock en la prensa británica. Su eslogan de campaña era «el cambio» y se ha beneficiado, como su colega romano, del ansia de muchos electores por ver bajar los delitos y los impuestos.
La prensa británica proyecta ya los resultados locales de estos días a las generales, que han de celebrase en dos años. Los laboristas, con un Brown que parece vacilante, acaban de tener su peor resultado de los últimos cuarenta años. Han quedado terceros, después incluso de los liberales. De repetirse las cifras, los conservadores, dirigidos por el cada vez más entonado Cameron, tendrían una ventaja de 20 puntos en las más importantes legislativas.
la Voz de Galicia
____________________ Respeto a la <<plural diferenza>>
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